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Al rescate de las cuarterías

Al rescate de las cuarterías

La santaclareña Hilda Rosabal Olivera no tiene que preocuparse más por las goteras ni poner a buen resguardo sus bienes, desde que el techo de su casa en muy mal estado fuera sustituido por otro de placa.
Más que agradecida está la vecina de la cuartería de la Calle 1era de la Vigía, en Santa Clara, donde seis casas recibieron una reparación total, gracias a la puesta en marcha de un programa del Instituto Nacional de la Vivienda que tiene como objetivo el rescate de estos caseríos, a fin de proporcionar una mayor calidad de vida a sus habitantes.
«Lo que han hecho aquí no tiene comparación —insiste Hilda emocionada—, yo nunca pensé contar con estas comodidades, ni con dormitorios en la segunda planta.»
También Agustín Morales Hurtado, trabajador del Taller Ferroviario Ciro Redondo, y su familia, están muy contentos con el trabajo realizado por los hombres de la ECOAI – 1, luego de cuatros meses de intensas jornadas.
«Para facilitar la labor de los constructores nos mudamos a la casa de unos parientes, y por estos días regresamos a acondicionar el nuevo hogar. También ayudamos a los albañiles, y no faltó quien les brindara una tacita de café y merienda.»
Rolando Herrera Consuegra, otro de los beneficiados, trabajador del Laboratorio Clínico del Cardiocentro Ernesto Che Guevara, no deja de mostrar su conformidad con lo realizado.
«Piso, ventanas, puertas y techo nuevo, un baño y meseta enlozados, ¿qué más podríamos pedir?»
Un pasillo central recién cimentada nos conduce a la casa de Amalia Toledo León, la educadora del círculo infantil Nené Traviesa, quien nos recibe con mucha alegría; pero más animada está su hija María Carla, de ocho años, quien ya cuenta con su propio cuarto.
En el callejón de Artime, en el consejo popular Camacho-Libertad, otra cuartería dijo adiós al deterioro para convertirse en un lugar digno de sus moradores.
«Imagínese, estas siete casas estaban en un estado deplorable, y cuando llovía mucho el río inundaba el lugar. Ahora con paredes más fuertes y un muro de contención, se evitará que esto vuelva a repetirse», refiere Marilyn García Risquet.

UN PROGRAMA SIN MARCHA ATRÁS

El rescate de las cuarterías en Santa Clara, a cargo de la Unidad Municipal Inversionista (UMIV), dio sus primeros pasos en el año 2010, con la construcción de baños, pues los existentes, en mal estado, eran compartidos por varias viviendas.
«A esta tarea —expresa Alejandro Díaz de León, director de esa entidad— se añadió la intervención de los caseríos con otras acciones, con el fin de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, entre ellas, el cambio de ventanas, puertas, sustitución de instalaciones eléctricas y sanitarias por otras nuevas, repello, reparación de techos, pintura, así como el enlosado de baños y mesetas, con lo cual fueron favorecidas numerosas cuarterías de la capital villaclareña.»
En el año 2011, a estas mejoras se incorporaron las de erradicación, que comprenden el cambio de techo y la ampliación de las viviendas con baño interior y un mayor número de habitaciones.
Para ganar en espacio en algunos lugares los dormitorios se levantaron en la segunda planta, donde fue empleada la técnica de bovedilla, vigueta y placa en los entrepisos y cubiertas, tipología usada en la Vigía cuya aplicación depende de las condiciones de cada lugar; mientras que en el caserío del callejón de Artime se optó por el techo de zinc.
Además de las cuarterías antes citadas, otras dos eran terminadas  en diciembre en la calle Maceo y Julio Jover, y en Sarmientos  (zona hospitalaria).
Con su erradicación las familias en su condición de usufructos, pasan a ser propietarios de sus viviendas, pues a los pequeños cuartos se le incorporaron otras habitaciones que  aumentan la cantidad de metros cuadrados por casa.

CONSTRUCTORES DE CARA A LAS CUARTERÍAS

Para llevar a efecto tan ambicioso programa, brigadas de distintas entidades santaclareñas colaboran de manera activa en la recuperación de este fondo habitacional.
En total son 21 empresas inmersas en la tarea, entre la que se destacan las de Tabaco Torcido, Planta Mecánica y la INPUD, así como la EISA (Antigua Unecamoto), y la ECOAI-1 del MICONS.
«En el 2011 más de 150 familias recibieron las bondades del programa  —insiste Alejandro Díaz de León—, y este año otras 281 serán beneficiadas.  El dinero invertido entre las erradicadas e intervenidas el año pasado sobrepasó el millón de pesos.              
«Actualmente preparamos la documentación técnica para las previstas a ejecutar en el 2012. La idea es continuar con el programa y lograr la terminación en tiempo de las obras planificadas.»
El programa que se acomete en todo el país,  da respuesta a los lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, aprobados en el VI Congreso del PCC, como una manera de  solucionar problemas habitacionales de la población, con el uso de tipologías que ahorran tiempo y recursos.
En la calle 1era de la Vigía todavía los constructores se mantienen allí, para que no quede ningún detalle por resolver, ahora que los vecinos viven de manera permanente en el lugar.
Mientras tanto, Luis Marrero Aguilar, al frente de los hombres de la ECOAI-1,  prepara nuevamente a su brigada para partir hacia la cuartería situada en la Calle 3era del reparto Osvaldo Herrera, con el objetivo de devolverles la tranquilidad y bienestar a otras 23 familias.

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